Estimados amigos, hace tiempo que no escribo, estuve muy ocupado en cosas personales y trabajando con algunos estudios jurídicos en Neuquén.
La experiencia fue muy buena, de apoco fueron cumpliéndose los objetivos y las tareas llegan a su fin.
Les dejo aquí una reflexión sobre ellas:
1- Las intenciones no alcanzan para llevar adelante un proyecto, la falta de compromiso individual o colectivo, mellan las relaciones y todo se hace cuesta arriba.
No encaren ningún proyecto si las personas que van a participar no tienen, por lo menos, el 100% de la actitud que se requiere. Compromiso, participación, acción, respeto, lealtad, solidaridad, apoyo. Para tener esto se necesita vivir de una forma, ser de una forma.
Ah!! ¿donde están estas personas con todo eso?
Hay muy pocas que naturalmente reúnen, llamemosles, las cualidades que mencione, el resto las tenemos que aprender a medida que pasa la vida si queremos vivirla en paz y rodeados de la familia, amigos y compañeros de ruta en la concreción de nuestros proyectos.
Ok, ¡¿ya están en el medio del baile y empezaron creyendo que el resto se sumaría?!
Ok, ¿hubieron un par de roces y discusiones acaloradas con o entre los socios o compañeros de trabajo?
Puedo mencionar más situaciones complicadas, pero la hago corta. No va, no sigan. Replanteense que quieren y si el grupo en el que están todos quieren lo mismo. Decidan para donde van y quienes quieren que los acompañen.
Pueden dejar todo y cambiar, pero en la mayoría de los casos la inversión, el nivel de vida, el compromiso asumido, la cantidad de empleados y muchas otras cosas no nos dejan escapar tan facilmente.
¿Que hacemos? ¿Cómo seguimos?
Esa es su decisión, repito, ¿que quieren?, ¿a donde quieren llegar?.
La falta de claridad y de creencias básicas que incumben al bienestar de todos, hace que el objetivo no este completo y las decisiones, al no beneficiar a todos los involucrados, son malas y terminan mal.
Inviertan su tiempo, no lo desperdicien, inviertan sus energías, no se estresen, la salud está comprometida y de que sirve todo lo demás, si la perdemos en el camino.
Con todo esto claro, retornen al grupo, trabajen juntos para construir la visión colectiva, la del equipo que quieren ser.
Si, ya se, las agendas, los compromisos tomados, los vencimientos, el captar clientes, mantenerse y mantener el circo, no les deja mucho tiempo, ¿no?.
Y…, otra vez…, repito: ¿que quieren?, ¿a donde quieren llegar?.
Ordenen sus prioridades, busquen información si la necesitan, estimen algunas lineas de acción, fijen plazos razonables para cumplirlas y ya tienen un plan de trabajo.
Vayan al grupo y trabajen en equipo.
Si después de esto, todo falla…
Amigos, decidan y hagan un cambio radical, pues ahí no hay respuestas a lo que están buscando.
Recuerden que todos tenemos la libertad de elegir, y si no deciden otro lo hará por ustedes.
Cortita y al pié, un abrazo y que sigan bien.
Juan Carlos Gómez – Patagonialegal.com

